La Borinqueña

La tierra de Borinquen
donde he nacido yo
es un jardín florido
de mágico primor.

Un cielo siempre nítido
le sirve de dosel
y dan arrullos plácidos
las olas a sus piés.

Cuando a sus playas llegó Colón
exclamó lleno de admiración, ¡Oh!

Esta es la linda tierra
que busco yo,
es Borinquen, la hija,
la hija del mar y el sol
del mar y el sol, del mar y el sol
del mar y el sol, del mar y el sol.

Música de Felix Astor, Letra de Manuel Fernández Juncos.
Interpreta Dr. Graciela Rivera, de Ponce, Puerto Rico (17 abril 1921-17 julio 17, 2011)

Verde Luz

Verde luz de monte y mar,
isla virgen del coral,
si me ausento de tus playas primorosas,
si me alejo de tus palmas silenciosas,
quiero volver, quiero volver.
A sentir la tibia arena
a dormir en tus riberas,
isla mía, flor cautiva,
para ti quiero tener.
Libre tu cielo,
sola tu estrella
isla doncella, quiero tener,
verde luz de monte y mar.

Antonio Cabán Vale (El Topo) Nacido el 22 de noviembre de 1942, Moca, Puerto Rico. Verde Luz “El segundo himno puertorriqueño”

La Borinqueña
(versión revolucionaria original)

Mayda Belén y Quique Domenech
Letra de Lola Rodríguez de Tió, 1868

(Letra de Manuel Fernández Juncos, 1903)

La tierra de Borinquen
donde he nacido yo,
es un jardín florido
de mágico primor.
Un cielo siempre nítido
le sirve de dosel.
Y dan arrullos plácidos
las olas a sus pies.
Cuando a sus playas llegó Colón;
exclamó lleno de admiración:
“¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!
Esta es la linda tierra
que busco yo”.
Es Borinquen la hija,
la hija del mar y el sol.
Del mar y el sol.
Del mar y el sol.
Del mar y el sol.
Del mar y el sol.

Versión revolucionaria original[editar] (Letra de Lola Rodríguez de Tió, El Grito de Lares, 1868)

¡Despierta, borinqueño
que han dado la señal!
¡Despierta de ese sueño
que es hora de luchar!
A ese llamar patriótico
¿no arde tu corazón?
¡Ven! Nos será simpático
el ruido del cañón.

Mira, ya el cubano
libre será;
le dará el machete
su libertad…
le dará el machete
su libertad.

Ya el tambor guerrero
dice en su son,
que es la manigua el sitio,
el sitio de la reunión,
de la reunión…
de la reunión.

El Grito de Lares
se ha de repetir,
y entonces sabremos
vencer o morir.
Bellísima Borinquén,
a Cuba hay que seguir;
tú tienes bravos hijos
que quieren combatir.
ya por más tiempo impávido
no podemos estar,
ya no queremos, tímidos
dejarnos subyugar.
Nosotros queremos
ser libres ya,
y nuestro machete
afilado está.
y nuestro machete
afilado está.
¿Por qué, entonces, nosotros
hemos de estar,
tan dormidos y sordos
y sordos a esa señal?
a esa señal, a esa señal?

No hay que temer, riqueños
al ruido del cañón,
que salvar a la patria
es deber del corazón!
ya no queremos déspotas,
caiga el tirano ya,
las mujeres indómitas
también sabrán luchar.
Nosotros queremos
la libertad,
y nuestros machetes
nos la darán…
y nuestro machete
nos la dará…
Vámonos, borinqueños,
vámonos ya,
que nos espera ansiosa,
ansiosa la libertad.
¡La libertad, la libertad!

Puedes ser tan puntual como un puertorriqueño, llevar la alegría de pueblo que nos distingue y cumplir con tu patria, toma nuestro ejemplo.

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
y hágase tu voluntad, asi en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdonanos como perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Amén.